El panel del programa Gran Hermano: Generación Dorada criticó duramente la decisión de los participantes de elegir la visita sorpresa como premio del kiosco, pese a la falta de café para el desayuno y frutas en la casa.
Lola, en su rol de líder, abrió el kiosco revelando premios tentadores como alfajores, chocolates, combo de facturas con café, cajón de frutas, noche de película con pochoclo, noche romántica, regalo dorado, dulce de leche y cigarrillos con naipes. Los participantes se organizaron en el living para votar democráticamente, generando caos en la elección.
Los panelistas destacaron la ausencia de liderazgo para tomar decisiones, recordaron que en temporadas anteriores la sorpresa fue un desastre y lamentaron que no priorizaran necesidades básicas. Asigna y Xipio habían advertido que los chocolates eran la mejor opción.
El grupo abrió el regalo elegido, pero el panel anticipó problemas futuros por esta elección.