Un misil Tomahawk norteamericano impactó una escuela primaria en Minab, Irán, matando al menos a 170 niñas de entre 7 y 12 años. El ataque ocurrió el 28 de febrero cerca de una base naval, en un bombardeo quirúrgico de cuatro o cinco misiles, pero uno erró y colapsó el edificio escolar, según imágenes y siluetas identificadas en el programa.
Panelistas desmintieron la versión iraní inicial de un misil propio fallido y la de Trump, quien vaciló entre negar y admitir investigación, insistiendo que solo Irán ataca civiles. Afirmaron que solo Estados Unidos e Israel poseen Tomahawks, no Irán, y criticaron la falta de disculpas de Trump pese a conocer el origen del misil.
Javier Milei quiere involucrar a Argentina en la guerra sin permiso ciudadano, ignorando este horror mientras habla de conflicto. Recordaron protocolos de la Convención de Ginebra que prohíben atacar escuelas y civiles, llamando hipócrita a Occidente por criticar velos en Irán pero silenciar abusos en Arabia Saudita, aliada de EE.UU.
La Guardia Revolucionaria iraní anunció que ellos decidirán el fin de la guerra, pese a debilidades defensivas, mientras nombraron a Mojtaba Khamenei, hijo de Ali Khamenei, como sucesor. Trump charlataneó sobre un "nuevo país" iraní sin liderazgo, y la ONU fue tildada de sello de goma inútil ante potencias armamentísticas.
Hipocresía occidental: matan niñas iraníes mientras se llenan la boca con derechos de mujeres en Irán, pero ignoran a Arabia Saudita. La guerra carece límites, es negocio millonario, y nadie sabe su duración.