La ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva contó la emoción en Gendarmería por el regreso del gendarm Nahuel a casa. Participó en la ceremonia habitual de izada de bandera los viernes y una misa en la Catedral Estela Maris junto a él, su madre y el niño.
Nahuel se recupera involucrándose diariamente en el edificio Sentinela, sin sacarse el uniforme, lo que impactó positivamente en sus camaradas y jefes. Monteoliva destacó cómo cambió el rostro de los oficiales al tenerlo de vuelta, fundamental para la fuerza.
Conversó horas con Nahuel junto al comandante general Brilloni, dejando que cuente a su ritmo anécdotas de lo vivido, sin presiones.