Diego Ezequiel López, un delincuente de 23 años con extensos antecedentes por robo de autos y homicidios, murió baleado por la policía durante un allanamiento en una quinta de 9 de Abril, Esteban Echeverría, donde se realizaba un pool party con jóvenes.
La policía irrumpió en el lugar tras un dato sobre sospechosos de robo de autos y desarmadero. López, vestido de azul, disparó contra los agentes mientras saltaba por una ventana, recibiendo balazos en la cabeza y el pecho. Había salido del penal de Melchor Romero hace apenas 10 meses.
En las imágenes se ve a los policías entrando por la puerta aparentemente abierta, mientras los presentes se tiran al suelo. Solo dos quedaron detenidos, aunque había varios invitados. El fiscal Andrés Devoto pidió pericias de Gendarmería Nacional en la vivienda.
El dueño de la casa, que la alquiló para la fiesta, no resulta imputado por ahora, aunque podría declarar como testigo. La propiedad es la única ostentosa en una zona humilde de Ría, lo que llamó la atención de los periodistas.
Los panelistas destacaron la agresividad de López al disparar y saltar herido, y elogiaron el accionar policial, afirmando que nunca vieron un allanamiento así.