Javier Milei sorprendió en su discurso en Nueva York al calificar de delincuentes y chorros a empresarios argentinos durante un foro para atraer inversiones. Los panelistas analizaron las reacciones divididas: un sector se molestó off the record, mientras otro apoya sus medidas económicas pese al maltrato.
Mencionaron la presencia de Rapalini, con vínculos a Pablo Rocca, y el enojo en la UIA por ataques previos de Milei. Empresarios importantes fueron tratados con desprecio públicamente, lo que divide aguas entre molestos y conformes con las reformas.
Los conductores cuestionaron cómo inversores extranjeros perciben al presidente hostigando a empresarios clave de Argentina.