Javier Milei calificó de delincuentes y chorros a empresarios argentinos en un foro de Nueva York para atraer inversiones, generando reacciones divididas entre molestia off the record y apoyo a sus medidas. Panelistas destacaron la presencia de Héctor Rapanelli, ligado a Pablo Rocca, y el enojo previo en la UIA por ataques similares. Empresarios importantes mostraron bronca en pasillos, pero un sector prioriza los ajustes económicos.
Revelaron detalles del foro organizado por JP Morgan y Bank of America, con agenda armada por el embajador y complicaciones logísticas en acreditaciones. Wall Street muestra interés en Argentina, pero Milei busca vender el sector real mientras el financiero duda. El presidente diferenció al BCRA, prometiendo dólares por las orejas si controla la inflación.
Los analistas interpretan el ataque como maniobra para culpar a empresarios prevendarios y desligar al gobierno de la crisis que genera su propio programa económico. Es populismo que explota el enojo ciudadano contra empresarios, mientras el crujiente social evidencia que la agenda de reformas se agotó y la realidad se desnuda diariamente.
El gobierno enfrenta encontras desfavorables y Milei viaja sin gestión nueva: a la asunción de Kast en Chile y luego a Madrid para pelear con Sánchez. La división entre empresarios persiste por sesgo de confirmación.