Una madre compró aros de oro blanco 18 quilates con zafiros y brillantes para la fiesta de 15 de su sobrina. El vestido es plateado con azul, cerradito y brillante, por lo que eligió accesorios discretos pero elegantes.
La vendedora mostró opciones plateadas con brillantes, zafiros pegaditos y argollas finas para uso diario posterior. Optaron por unos con caída sutil y muchos brillantitos.
Pagó por transferencia inmediata, ya agendada, y la vendedora confirmó unos 50 puntos de brillantes en las piedras.