Mauricio Macri y el gobernador Axel Kicillof intercambiaron un saludo frío y formal en una comida política en Expo Agro de San Nicolás, sin más diálogo. El cronista José Claudio Escribano, presente en la mesa, relató que Macri se mostró inquieto, jugando con el celular y levantándose varias veces para llamadas, antes de retirarse primero.
Escribano analizó que la imagen refleja la necesidad de unificación entre lo que queda del PRO, el radicalismo y Macri para enfrentar a Kicillof en 2027, evitando una fragmentación del voto no peronista que beneficie al oficialismo de Javier Milei.
Sin menciones a nombres específicos de candidatos, la charla subrayó la polarización electoral y la expresión de deseo peronista por un tercer contendiente que perturbe al gobierno actual.
La situación tensa destaca la distancia entre los líderes opositores en un contexto de búsqueda de alianzas contra el peronismo.