Luciano Castro rompió el silencio tras su internación por depresión y adicción, afirmando que pidió ayuda profesional para sanar por él y sus hijos. El actor retomó rutinas después de un verano caótico por el escándalo de separación con Griselda Siciliani.
Hace una semana inició el rodaje de la serie de Netflix El tiempo puede esperar, producida por Sebastián Ortega, junto a Valentina Zenere, ex cuñada de su expareja. En declaraciones, confesó: "Estuve muy deprimido, una tensión, una adicción que tuve, el conflicto emocional", y elogió la contención de los profesionales del lugar.
Castro subrayó que "me ayudaron mucho los profesionales del lugar, los compañeros del lugar, me contuvieron, me ayudaron y estoy sanando para mí y para la gente que más me importa y más amo, que son mis hijos". Aseguró estar bien ahora.