Luciano Castro habló por primera vez tras su internación voluntaria de 18 días en una clínica por un cuadro de depresión y angustia originado en el escándalo del Guapagate, su separación de Griselda Siciliani y la exposición mediática.
En la nota de Oliver Kirchhoff para el programa de la tarde, Castro explicó que pidió ayuda profesional porque lo más importante son sus hijos: "Estuve muy deprimido... pedí ayuda y me ayudaron. Estoy sanando para mí y para la gente que más me importa y más amo, que son mis hijos"
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El actor retomó grabaciones de una comedia para Netflix con Carla Peterson pese a tener una ficción pautada, y agradeció el apoyo de compañeros en la clínica aunque una foto se filtró.
El panel resaltó la vulnerabilidad de Castro, contrastando con su imagen ruda habitual, y repasó audios previos filtrados, testimonios de ex parejas como Flor Vigna y Sabrina, y el impacto del pasacalles fallido para recuperar a Siciliani.
Ya fuera de la clínica, Castro trabaja pese al momento difícil que lo excedió emocionalmente.