Israel afirma haber eliminado a 1.900 comandantes y soldados enemigos en la guerra en Medio Oriente, mientras misiles y drones impactan sobre su territorio desde Irán y Hezbollah. Donald Trump declaró que la guerra está prácticamente terminada, y el pueblo iraní podría derrocar a su dictadura terrorista.
Desde un refugio en Israel, el argentino León Amiras relata junto a su esposa el caos cotidiano: misiles constantes que cuestan millones por interceptar con la Cúpula de Hierro, escuelas cerradas con clases por Zoom, y un impacto económico brutal equivalente a construir decenas de escuelas en Argentina. Compara el peligro con la bomba de la AMIA, que mató 86 personas con solo 80 kilos de explosivo.
En Israel, Javier Milei es idolatrado como las 'tres M': Milei, Maradona y Messi, por ser el primer líder en solidarizarse tras la masacre del 7 de octubre, cuando el mundo lo criticaba. Taxistas, policías y obreros lo adoran, y hay pedidos para que encienda la antorcha de la libertad, rompiendo reglas para no israelíes.
Benjamín Netanyahu, apodado 'el mago', sube en encuestas por liquidar terroristas de Hezbollah con Vipers del Mossad y éxito contra Irán, pese a críticas por el 7-O. Está en Jerusalén con máxima protección, y su alianza con Trump es un 'win-win' para frenar la nuclearización iraní, tema pendiente desde Obama.
Amiras prevé que el pueblo iraní, inteligente y harto de la dictadura, saldrá a las calles al finalizar la guerra, pese al miedo represivo que mató 30 mil en protestas previas. Los extremistas islámicos apoyan el régimen, pero la mayoría semilaica quiere su caída.