Nelson Castro reporta en vivo desde Israel una noche intensa con siete alarmas antiaéreas y misiles desde Líbano e Irán, mientras EE.UU. e Israel atacan Teherán. El Pentágono advirtió que hoy sería el día más duro, con Irán amenazando "ojo por ojo" y la Guardia Revolucionaria afirmando que decidirá el fin de la guerra. Israel niega buscar confrontación interminable, pese a posturas previas de Netanyahu, y Rusia ofrece mediar para desescalada.
Castro, único periodista argentino en el norte de Israel, describe el kibutz Hanita, a 500 metros del muro con Líbano controlado por milicianos de Hezbollah. Tras 50 minutos en refugio por alarma, detalla avistamientos mutuos y ataques intensos que generan desasosiego, aunque no todos los misiles impactan. La zona israelí enfrenta mayor riesgo, ya que el lado libanés está desierta.
Testimonios de residentes destacan temor por ataques libaneses con poco tiempo para refugiarse, pero siguen instrucciones y se sienten seguros. Los niños lidian con miedo, prefiriendo jugar en sótanos, mientras adultos dan ejemplo de control emocional. La mayoría volvió post-7 de octubre para defender el territorio.
Irán comunica internamente resistencia exitosa, rechazando llamados de Netanyahu a rebelión popular, lo que marca su determinación.