Huracán rechaza cambiar de estadio para su partido contra River Plate debido al derrumbe de un edificio cercano, generando un lío con la Liga Profesional que no quiere postergar por falta de fechas. El club insiste en jugar en su cancha pese a que la Ciudad de Buenos Aires pide hacerlo sin público por riesgos de vibraciones.
Los panelistas debatieron la prioridad de la seguridad de los vecinos del barrio, que no pueden volver a sus casas, versus el fútbol. Criticaron a la Liga por "caradura" al no postergar tras suspender el fin de semana anterior, y exigieron un estudio técnico firmado que prohíba el partido, ya que Huracán afirma no haber recibido comunicación oficial de la gobernación.
Marcelo Bonelli y otros cuestionaron si jugar sin público beneficia o perjudica, pero priorizaron a las familias afectadas. No se han vendido entradas aún, con la venta iniciando el martes al mediodía, y el debate giró en torno a la falta de documentos concretos sobre riesgos estructurales.