Luis Mateu definió el sentido de la vida como disfrutarla, portarse bien y no hacer daño a nadie. Afirmó que nunca se portó mal, deseó siempre el bien ajeno y se mantuvo abierto pese a traiciones. Se ubicó entre quienes se portaron bien, trabajando duro sin contaminarse con drogas, alcohol o cigarrillo, ni por curiosidad, al ver finales trágicos en conocidos que sí lo hicieron.
Mateu contó que Gustavo Yankelevich le cambió la vida, ruborizándose por los elogios recibidos, aunque dio más a otros que se olvidaron. Destacó el amor mutuo con su hija y el apoyo constante de Yankelevich en shows desde Punta del Este hasta el Torreón del Monje. Recordó la gran responsabilidad de reemplazar a Marcelo Tinelli en verano con ratings altos.
Su hija superó la muerte de su amiga Josefina, fallecida por caída de un poste en Country Olivos Wolf, soñando que Josie la llama desde una nube para jugar canciones de Chiquitita. Mateu y Nanín apoyaron a los padres. Cerró emotivo con esa frase de su hija ante la inminente producción del programa.
Novaresio elogió a Mateu como superior a muchos en medios, deseando volver. La entrevista concluyó con mutuas gracias.