Cinco policías jujeños fueron detenidos frente a la Casa de Gobierno por manifestarse contra la brecha salarial en la fuerza: los jefes y altos mandos reciben bonos del 80% que elevan sus sueldos a 3 millones de pesos mensuales, mientras los agentes rasos cobran apenas 800 mil pesos, insuficientes para cubrir alquiler, colegio y necesidades básicas, según denunció en vivo la agente Daniela, transmitida pixelada por represalias.
Los jefes contrataron un show privado con un grupo musical durante las protestas, lo que generó indignación entre los subalternos que pasan hambre. Panelistas debaten la necesidad de un sindicato policial como en Uruguay y exigen que el Estado provea insumos, equipamiento y sueldos dignos, destacando que policías usan autos propios y vales de combustible son desviados.
La Gobernación de Jujuy informa que los aumentos a jefes superiores quedaron sin efecto y anuncia reestructuración salarial paulatina basada en títulos universitarios, terciarios, secundarios y especialidades. Sin embargo, las protestas continúan sin arreglo en la capital, con cobertura en vivo de Tierra de Nadie.
Los reclamos incluyen un petitorio del 50% y chalecos balísticos que cuestan más de 100 mil pesos, inalcanzables para los sueldos bajos.