El endeudamiento familiar se agrava en Argentina por la caída del poder adquisitivo, con muchos recurriendo a créditos, préstamos y moratorias que no alcanzan.
Personas entrevistadas confiesan deudas de dos millones de pesos, atrasos en boletas de luz, gas, agua, celular y tarjetas; piden préstamos diarios o familiares para cubrir gastos básicos.
Los afectados patean pagos, priorizan servicios esenciales y lamentan que sin deudas no se sobrevive, en un contexto de multiplicación de morosos.