Un estafador en Capital Federal alquila autos en dudoso estado a choferes de aplicaciones como Uber o similares, cobrando 70 mil pesos por día más una garantía de 400 mil pesos que retiene mediante amenazas.
Víctimas como Sebastián denuncian que los vehículos fallan rápidamente, y al reclamar, el estafador amenaza con violencia física, rompe contratos verbalmente y se queda con los depósitos, afectando a más de 10 personas con la misma modalidad.
Martín Salvo reporta en vivo desde el lugar, donde choferes comparten experiencias idénticas: autos como Polo Track o Gol Trend entregados en condiciones precarias, revisiones que terminan en agresiones y denuncias estancadas en fiscalía.
El esquema explota la necesidad de unos 2 millones de choferes en Argentina, dejando a las víctimas sin trabajo ni recuperación de fondos invertidos.