El general Dan Caine, jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, informó que en 10 días de guerra destruyeron 5.000 blancos en territorio iraní con un grado de precisión sin comparación en las últimas décadas.
Los ataques misilísticos y aéreos utilizaron municiones gravitacionales dirigidas que penetran instantáneamente al centro del blanco, logrando destruir prácticamente la totalidad de los objetivos alcanzados.
Esta superioridad tecnológica da a Estados Unidos una ventaja sobre Irán, donde ya se neutralizó más del 90% de su capacidad misilística, según el general en conferencia junto al secretario de Defensa Pete Hegseth.
A este ritmo, en dos o tres semanas Irán quedará inerme frente a la ofensiva norteamericana.