El Comando Central de Estados Unidos confirmó la destrucción de 16 embarcaciones iraníes que intentaban sembrar minas en el Estrecho de Hormuz, epicentro del conflicto con ataques precisos respaldados por registros visuales.
La operación neutraliza el bloqueo de esta vía estratégica clave para buques mercantes, escalando la confrontación a combate naval directo tras amenazas iraníes de represalias.
Donald Trump emitió ultimátum exigiendo remoción de explosivos bajo amenaza de represalias masivas, usando tecnologías de vigilancia como en antinarcóticos para hundir navíos obstructores. La escalada suspende transporte de petróleo y gas, disparando precios globales.