El doctor Manuel Ibarrola, neumonólogo y co-coordinador de enfermedades obstructivas de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, define el asma como una enfermedad crónica incurable pero controlable, que afecta vías aéreas con inflamación y provoca episodios de falta de aire, tos, silbidos y opresión en el pecho conocidos como broncoespasmo.
Ibarrola explica que el asma no es solo infantil, sino que puede debutar en adultos o reaparecer tras remisión en la adolescencia, y enfatiza la detección temprana para evitar daños pulmonares por crisis, recomendando consultar ante síntomas nocturnos o con rinitis estacional.
Desmitifica el origen psicológico del asma, destacando mecanismos inflamatorios, alérgicos, hereditarios y ambientales bien estudiados, aunque factores emocionales como estrés pueden desencadenar síntomas en asmáticos.
Afirma que más del 90% de pacientes logran control total con medicamentos inhalados de baja toxicidad, permitiendo vida y sobrevida normales, incluso en casos severos (5% o menos) con herramientas avanzadas; post-pandemia aumentaron consultas y diagnósticos por mayor atención y factores ambientales.
El doctor insta a no temer el diagnóstico, ya que facilita control y elimina síntomas aceptados, cerrando con mensaje optimista para quienes buscan manejo efectivo.