Los estudiantes la utilizan principalmente para investigar (51%), redactar (49%) y autoevaluarse (44%), mientras los docentes la aplican para planificar clases (34%) y evaluar exámenes (30%), pidiendo ayuda para monitorear aspectos que no dominan.
El panel advierte riesgos como las alucinaciones de la IA, donde el 24% de estudiantes entrega trabajos completamente generados por IA sin verificar. Insisten en el rol docente para enseñar su uso correcto, corroborar fuentes y desconfiar de respuestas absolutas, comparándolo con búsquedas en Google.
Destacan que los jóvenes interactúan diariamente con IA, incluso contándole secretos, y urge prepararlos para su uso en ámbitos laborales sin desconocerla.