Cristo ofrece gratuitamente la sanidad divina para enfermedades terminales que los médicos declaran incurables, enfatiza la predicadora. Aunque los doctores digan que una enfermedad es de muerte, lo que Jesús compró en la cruz del Calvario permite milagros en el cuerpo enfermo.
La salvación del alma pasa de muerte a vida por fe, sin costo alguno. Dios regala bendiciones familiares y prosperidad que no se pagan con dinero, sino que se reciben activando la fe como moneda de cambio.
Isaías 55 invita a comprar sin plata, profetizando la gracia de Cristo. La predicadora cierra instando a tomar esta palabra para recibir milagros tremendo.