El experto Alejandro advierte que la guerra contra Irán no será breve y requeriría un cambio de régimen para resolverse, contradiciendo las declaraciones de Donald Trump sobre un fin inminente. Ya en el día 11, el analista descarta un desarme voluntario de Irán y prevé una escalada brutal con tropas terrestres si se busca acabar con la teocracia.
Señales de endurecimiento incluyen la designación de Mostavá Jamenei, más virulento que su padre, y el general Ahmad Bajiri al frente de la Guardia Revolucionaria, con 130.000 miembros infiltrados en el Estado. El régimen iraní rechaza cualquier cese al fuego y redobla su apuesta terrorista.
Aunque el armamento occidental es superior, Irán desgasta económicamente con drones baratos y mantiene alto el espíritu combativo. Un desembarco masivo es improbable por fracasos previos en Irak y Afganistán, pero los bombardeos actuales no debilitan lo suficiente al régimen fanático.
Tras un posible repliegue de Estados Unidos, Irán debilitado en misiles y drones seguiría promoviendo terrorismo sin retroceder, según el entrevistado.