Los conductores en Buenos Aires y Mar del Plata mostraron resignación ante el aumento del 4% al 6% en los precios de los combustibles, que se implementó a partir de la medianoche en estaciones de YPF y otras petroleras, impulsado por la escalada del petróleo en Oriente Medio.
Abigail Oliverio reportó desde Retiro que los precios de la nafta Super alcanzaron los 1.800 pesos, mientras los automovilistas evitan hablar y optan por cargar ante la suba sorpresiva, pese a anuncios previos de incrementos del 5%. En Mar del Plata, Noelia Sosa entrevistó a un transportista que afirmó tener que cargar de todos modos, destacando que la ciudad lidera el ranking nacional por tasas municipales que agregan un 1,86% extra.
En estudio, se explicó la dispersión de precios incluso en estaciones de la misma marca debido al micro pricing de YPF, con variaciones de 10 pesos y descuentos nocturnos. Pedro Cascal, ex presidente de la Cámara Argentina de Gas Licuado de Petróleo, advirtió que el GLP para garrafas no subirá de inmediato por la fórmula de la Secretaría de Energía, pero sí podría verse afectado indirectamente por el gasoil en transporte.
Los expertos recomendaron cargar hoy para evitar más subas, mientras el conflicto internacional podría extender los incrementos a otros commodities como electricidad.