Los precios de nafta y gasoil aumentaron entre 2% y 5,5% en Argentina por la volatilidad del petróleo internacional, que subió por encima de los 100 dólares el barril debido a la guerra en Medio Oriente y luego bajó a 85-90 dólares tras declaraciones de Donald Trump sobre el fin del conflicto. En marzo, la nafta subió 3,5% y el gasoil 5,5%, independientemente de la ubicación, mientras en Estados Unidos el galón de gasolina pasó de 2,80 a 3,50 dólares.
Juan Carlos Morbidulchi reportó desde una estación YPF en Núñez precios de Super a 1.764 pesos, Infinia a 1.896 pesos e Infinia Diesel a 1.955 pesos. En provincias como Buenos Aires, la nafta es mucho más cara que en la Capital Federal, y hay descuentos del 3% al 6% con aplicaciones que atraen a los consumidores a ciertas estaciones.
El CEO de YPF, Horacio Marín, había dicho que no habría saltos bruscos y aconsejó cargar si se quería. El precio de la nafta en Argentina ronda los 1,20 dólares por litro, uno de los valores históricos más altos. Aunque Argentina es exportadora de crudo e importadora de refinados, la balanza energética de 2025 fue superavitaria por primera vez en años con unos 8.000 millones de dólares.
Los aumentos impactan en fletes y la cadena productiva, especialmente en el campo post-cosecha gruesa, aunque el gobierno busca soluciones ante las petroleras que alegan pérdidas. Si el petróleo baja internacionalmente, los precios locales deberían ajustarse a la baja.