La Comisión Europea emitió una alerta sobre la amenaza de estanflación en la Eurozona, combinando estancamiento económico con inflación persistente debido al choque energético por la guerra en Medio Oriente.
Si las hostilidades continúan, la inflación podría volverse estructural, erosionando el poder adquisitivo y paralizando industrias dependientes de combustible. El crudo Brent ya subió a 109 dólares por barril, su máximo en meses por la inestabilidad en el Golfo Pérsico.
Los inversores temen que rompa cadenas de suministro europeas, anclando la recuperación global.