La Comisión Interamericana de Derechos Humanos declaró culpable al Estado argentino por las irregularidades en el caso de Marcela Iglesias, aplastada por una escultura hace más de 30 años en plena luz del día ante testigos.
Los padres de Marcelita, tras una lucha de tres décadas sin justicia en Argentina donde la causa fue eliminada y los imputados quedaron impunes, recurrieron a instancias internacionales que culminaron en esta sanción inesperadamente favorable.
La resolución exige una disculpa pública, reparaciones psicológicas y la colocación de un recordatorio en el lugar del hecho para memoria de la víctima. Los jueces de la Corte Interamericana se mostraron sorprendidos por la impunidad en un caso tan evidente.
El padre enfatizó que esta sentencia servirá de ejemplo para otros casos, alertando a la justicia argentina, y lamentó que la demora de 30 años agravó el sufrimiento innecesariamente, ya que la justicia tardía no es justicia.