Los 464 choferes de la histórica línea 148 El Halcón, que opera entre Constitución y Varela, no perciben sueldos desde diciembre pasado. Acumulan deudas en la mitad del aguinaldo, viáticos de diciembre, salarios completos de enero y febrero más no remunerativos, en medio de una abstención de tareas que paralizó las unidades hace dos meses.
El delegado Leonel explicó en vivo que la empresa enfrenta problemas por subsidios insuficientes: el gobierno cambió la modalidad de pago al día 10, obligando a préstamos, y recortó fondos por horarios picos basados en CABA, ignorando que el 90% del recorrido es provincial. Esto les quitó 2.600 millones de pesos en cinco meses, dejando de cubrir costos operativos pese a ingresos por boletos y subsidios.
Se negocia la absorción de las líneas por empresas como San Vicente, Misión Buenos Aires y Expreso Quilmes del grupo DOTA, desmembrando la flota de 140 colectivos. Auditorías no detectaron irregularidades, pero los balances muestran que subsidios y tarifas reguladas cubren solo la mitad de los gastos por pasajero.
Los trabajadores sobreviven con donaciones de colegas, partidos políticos y rifas, mientras pagan servicios básicos a duras penas. El programa invita a otros laburantes a escribir al aire sobre crisis similares en textiles, frigoríficos y más.