Ricardo Caruso Lombardi profundizó sus denuncias contra la AFA y Claudio 'Chiqui' Tapia, revelando que los jugadores de la selección como Ángel Di María y Leandro Paredes conocen el desastre en el fútbol local pero callan por fidelidad, mientras presidentes temen represalias por negocios turbios de 19.300 millones de pesos en aportes detenidos.
Criticó el ascenso con equipos parados meses sin jugar y clubes en Primera Nacional sin tribunas, calificándolo de desprolijo e inadmisible en el país campeón del mundo, y exigió un giro para evitar que la AFA sea manejada como un supermercado pese a los ingresos récord de la selección.
Advertía que no habrá escarmiento judicial serio porque en Argentina "robás una bicicleta y te dan 5 años, robaste 100 millones de dólares y tenés 4 años en suspenso", usando como ejemplo el caos en el Senado con ataques personales y gritos que dan vergüenza ajena, y criticó la falta de respeto mutuo incluso ante un presidente.
Defendió figuras como Rodolfo D'Onofrio, fogoneado por el gobierno, y reiteró la impunidad total donde arbitrajes favorecen a grandes como River y Boca sin castigo.