El primer día de clases en la Facultad de Medicina de la UBA resultó caótico con filas interminables y alumnos sin cupo. Estudiantes de primer, segundo y tercer año enfrentaron desorganización total al llegar a cursar.
Había filas tremendas en los pasillos porque no los ubicaban y les decían que no había cupo, incluso a los ya inscriptos. Videos grabados por los propios alumnos muestran pasillos atestados y mucha confusión sin respuestas claras.
Las inscripciones cerraron a principios de marzo, pero faltaban aulas con capacidad, por lo que algunos grupos cursaron en el aula magna. La situación se atribuye a la renuncia masiva de profesores en universidades públicas nacionales.
Hoy la situación mejoró con el paso de los días, volviendo gradualmente a la normalidad pese al desorden inicial y la desinformación.