En La Cocina Rebelde, continúan preparando una bondiola de cerdo económica y gaucha, ideal por su grasa que la mantiene jugosa incluso en cocciones largas. La sazonan con sal, pimienta, azúcar mascabo, miel y mostaza disuelta en caldo para evitar amargor, agregada a media cocción.
Incorporan cebolla, puerro, ananá procesada que tierniza la carne gracias a su enzima natural sin dulzor excesivo, vinagre y gaseosa cola que forma una salsita espectacular al reducirse, sin que se note el sabor. Pueden usarse alternativas como sidra o caldo, y cortes como vacío de cerdo.
Preparan un puré de batata y boniato con manteca, crema de leche, miel, sal y pimienta, hervido en poca agua para evitar aguachento. Acompañan con chips de batata fritos en mandolina. Al emplatar, giran la bondiola para dorar ambos lados, agregan mostaza final y destacan su desarme perfecto.
La receta es versátil para sartén, cacerola u horno tapado con aluminio, destapado al final para dorar. Probaron y elogiaron el resultado, recomendando para sobras de gaseosa y carnes duras.