Atacantes hirieron a dos policías cerca de la Casa Blanca en Washington, en un nuevo episodio de la escalada terrorista ligada a la guerra entre Irán e Israel que ya cumple 11 días. El incidente ocurrió cerca de una sinagoga importante en Maryland, con investigadores buscando posibles lobos solitarios en la zona, mientras Irán usa proxies como células dormidas para golpear en países aliados de Israel como Estados Unidos, Canadá (Toronto), Noruega (Oslo) y ahora cerca de Washington.
Panelistas debaten furiosamente las declaraciones del presidente Javier Milei, quien dijo que Argentina va a "ganar la guerra" junto a Israel y Estados Unidos, en un encuentro con Donald Trump. Críticos lo tildan de delirante e irresponsable, argumentando que compromete al país en un conflicto ajeno cuando las Fuerzas Armadas argentinas están desfinanciadas, con soldados haciendo Uber para sobrevivir. El legislador Grillo presentó un proyecto en la Legislatura para exigir aclaraciones y que el Congreso no apruebe involucramiento.
Desde Tel Aviv, el corresponsal Mariano Mantes reporta una tensa calma tras sirenas y misiles balísticos de Irán combinados con ataques de Hezbolá desde Líbano. Israel tuvo siete idas a refugios durante el día, con evacuaciones masivas en el norte (unas 3.000 familias) por la cercanía fronteriza, donde solo hay 30 segundos de alerta. Muchos misiles son de fragmentación, causando daños aleatorios pese a intercepciones aéreas.
La bomba cerca de Jerusalén marca la primera vez que impacta tan cerca del sitio sagrado, sumada a explosiones en Bahréin y un misil que mató a una joven de 29 años con 8 heridos. El jefe del Pentágono advirtió del día más sangriento, mientras Irán redobla con ataques simbólicos contra aliados de Israel para mostrar que no se rinde.