Las alarmas antiaéreas sonaron en pleno streaming de un partido de la Champions League en Israel, obligando a periodistas y espectadores a refugiarse mientras transmitían en vivo, similar a lo vivido por Jessica en una entrevista laboral.
El panel compara con el caso de Qatar, aliado de Irán, donde Argentina debería jugar la final contra España a fin de mes, aunque ahora está en duda por la zona de guerra.
Nadie escapa a la guerra, ni siquiera eventos deportivos o transmisiones en vivo.