Israel continúa los bombardeos aéreos en Beirut y el sur de Líbano contra Hezbollah, el grupo chiita respaldado por Irán, con imágenes en vivo que muestran columnas de humo negro elevándose sobre la ciudad.
En Tel Aviv suenan sirenas de alerta que obligan a la población a refugiarse por temor a contraataques, mientras en Beirut las autoridades instan a evacuar las calles hacia refugios consolidados ante la alarma total.
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNU) reportó más de 667.000 desplazados libaneses registrados, con 100.000 solo en las últimas 24 horas; la gente abandona sus hogares cargando colchones y maletas, dejando todo atrás sin saber si podrán volver.
La corresponsal en España, Abril Rea, informó que el país enviará ayuda humanitaria al Líbano para asistir a los damnificados que deben dejar sus viviendas de manera abrupta.
Los conductores destacaron las consecuencias duras de esta guerra en una región acostumbrada a conflictos de décadas entre Israel e Irán, con raíces en eventos como la crisis de rehenes de 1979 entre Irán y Estados Unidos.