Una abuela llamó en vivo al programa y confesó tener un amante de 40 años llamado Luis Río, un maestro y carnicero en el Matadero Franklin, a quien ama a la distancia.
La señora reveló que ambos están casados pero se ven solo los fines de semana, y que Luis le compró una casa hace dos años. Los conductores destacaron su actitud sin tapujos y su felicidad evidente.
La abuela guardará en secreto si Luis es el padre de alguno de sus hijos, llevándoselo a la tumba, mientras el panel bromea sobre carniceros y su manejo del cuchillo.