En Gran Hermano, Eduardo confesó una profundísima admiración por Andrea del Boca, manifestando que le gusta estar con ella y hablarle, aunque ella tiene un carácter fuerte.
El panel del programa bromea sobre una posible historia de amor entre ambos, destacando cómo Eduardo actúa como ayudante de cocina cerca de ella y canta canciones como "Volver con la frente marchita". Ariel, otro participante, es comparado en el contexto romántico pero se mantiene profesional.
Se menciona la dinámica grupal, con referencias a no contaminar tareas y reglas como regar plantas. Eduardo prefiere un "cuartito velado" y muestra obediencia.
El segmento pasa a analizar monólogos largos de Luli, quien habla más de media hora sin parar sobre su autoexigencia y aprendizaje de la placa del día anterior, comparada con participantes pasados como Big Ari y Gary.