Los 23 expulsados en la gresca del clásico brasileño entre Cruzeiro y Atlético Mineiro no constituyen un récord mundial porque Argentina ostenta el primato con 36 expulsados en un partido de ascenso entre Victoriano Arenas y Claypole.
En ese encuentro en la cancha de Claypole, el árbitro expulsó a todos los involucrados en una masiva pelea con corridas y trompadas porque no identificó individualmente a los agresores, aplicando la máxima "pagaron justos por pecadores". Incluso sancionó a quienes no pegaron para no dejar impunes la grave situación.
Recordaron también otros escándalos como el de Boca contra Sporting Cristal en 1971 con 19 expulsados. Brasil ahora tiene su récord con los 23 del fin de semana, pero Argentina sigue imbatible en expulsiones masivas.
En el incidente brasileño, mostraron videos de patadas cobardes a Lucas Romero (argentino de Cruzeiro), trompadas a Hulk y Caio Jorge repartiendo golpes, con el arquero chocando contra el palo.