Un bebé de un año y medio llamado Ian murió baleado en el pecho durante una balacera en una peluquería de la zona sur de Rosario, en brazos de su padre, tras una pelea callejera que escaló a tiros cuando un hombre se refugió en el local, dejando cuatro detenidos incluyendo una mujer que cubrió la huida del auto usado en el crimen.
Vecinos y amigos del abuelo Andrés se concentran frente al Centro de Justicia Penal exigiendo justicia inmediata, emocionados y con el corazón partido, recordando al niño juguetón que buscaba perritos el domingo anterior en un asado familiar.
Uno de los detenidos tiene antecedentes por robo de moto en 2017 y portación de arma en 2018, mientras la comunidad compara el caso con la muerte de Maxi Geret en zona norte, destacando que personas inocentes caen entre las balas perdidas.
Los manifestantes, todos trabajadores tranquilos, reclaman que los culpables se pudran en la cárcel aunque no devuelvan al niño, cansados de la violencia que arruina la vida en Rosario, ciudad de gente buena según ellos.