La policía de Rosario utilizó una pistola Taser, arma no letal, para reducir a un hombre que amenazaba con una viga de construcción desde un piso superior de su casa.
El hombre estaba atrincherado tras una situación de violencia de género, donde había amenazado a su mujer con un cuchillo, gritando repetidamente que lo usaría. La mujer llamó al 911 por la agresión.
Los agentes lo inmovilizaron con esposas tras el impulso eléctrico del Taser y lo trasladaron a un centro de salud, sin causarle la muerte.