Familias desalojadas tras el derrumbe del techo del estacionamiento en el complejo Estación Buenos Aires de Parque Patricios aún no pueden volver a sus hogares, mientras bomberos y empresa realizan tareas de apuntalamiento con escolta obligatoria.
La vecina Mariana relata incertidumbre por falta de comunicación directa de la empresa y Gobierno de la Ciudad sobre plazos para remover escombros, pericias y quiénes trabajan. Los ingresos requieren bombero en pasillos para retirar pertenencias.
Están alojados en hoteles con comidas cubiertas (desayuno, almuerzo, cena), pero faltan meriendas para chicos y snacks, generando frustración al depender del Estado para lo básico que tenían en casa hace seis días.
No es vacaciones sino urgencia por regresar, priorizando seguridad total para evitar otra tragedia, aunque la evacuación oportuna evitó muertes.