Seis días después del derrumbe del suelo en un edificio de Parque Patricios, los vecinos calmaron tensiones tras confirmar que máquinas autorizadas por fiscalía y Gobierno de la Ciudad retiran escombros para apuntalar la estructura.
Hubo clima de tensión el viernes con intentos de derribar vallas, pero volvieron a ingresar por la tarde con permiso para retirar documentación clave como boletos de compra-venta, esencial para trámites y probar propiedad de departamentos.
La incertidumbre persiste sobre cuándo podrán volver, pero al menos avanzan trabajos y retiros personales.