Una semana después del derrumbe del estacionamiento en un edificio de Parque Patricios, una retroexcavadora saca a la luz los autos sepultados bajo los escombros, mientras bomberos inspeccionan y registran patentes de cada vehículo.
El reportero Matías Castelli mostró imágenes exclusivas del expediente: el edificio vecino, idéntico al derrumbado, tiene filtraciones de agua en el patio central que forman un piletón, debilitando la estructura y horadando el hierro, lo que bomberos creen causó el colapso. Operarios instalan tubos tubulares para apuntalar el estacionamiento en riesgo.
Una vecina, Teresa, enfermera con 38 años en el Garrahan y madre de un chico con autismo, espera con valijas autorización de la fiscal para ingresar y retirar lo esencial, tras breves accesos previos del fin de semana.
La constructora COSUD presentó un plan de apuntalamiento al Gobierno porteño; el viernes bomberos chequearán avances y, si la Justicia autoriza, vecinos podrían reingresar. Sin embargo, panelistas advierten miedos por seguridad futura, servicios cortados y valor de propiedades afectadas, con 175 familias evacuadas y hoteles extendidos solo hasta el lunes.