Los vecinos del Parque Patricio ingresaron por 15 minutos a sus hogares derrumbados, acompañados por bomberos, para retirar documentos y ahorros indispensables. Más de 300 familias permanecen sin poder volver a sus viviendas y enfrentan incertidumbre sobre su futuro habitacional en los próximos meses.
El conflicto continúa mientras esperan una resolución del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Los afectados padecieron el derrumbe durante el fin de semana y solo pudieron recuperar lo mínimo esencial en ese breve tiempo permitido.