El precio del barril de petróleo escaló hasta casi 120 dólares por la guerra en Medio Oriente, retrocediendo luego a unos 90 dólares tras declaraciones de Donald Trump sobre un posible fin del conflicto y el debilitamiento de Irán. Esta volatilidad impacta en los combustibles en Argentina, donde las naftas subieron solo entre 6 y 7 por ciento pese al salto mayor del barril, según la estrategia de microajustes del presidente de YPF, Horacio Marín.
Los expertos advierten que una consolidación en niveles altos recalentaría la inflación de marzo, que ya suma presiones por regreso a clases, carnes, tarifas y servicios públicos, con estimaciones en la City de superar el 3 por ciento mensual. La incertidumbre es máxima en un contexto de volatilidad intradiaria extrema.
En positivo para Argentina, el complejo de Vaca Muerta beneficia al país como nuevo exportador de petróleo a países limítrofes, representando el 30 al 35 por ciento de la producción anual. Si los precios se sostienen altos, generaría ingresos adicionales de 5000 millones de dólares para la economía.