El precio del barril de petróleo escaló hasta rozar los 120 dólares por los temores generados por la escalada de la guerra en Medio Oriente, estabilizándose luego por encima de los 100 dólares antes de retroceder a torno a los 90 dólares tras declaraciones de Donald Trump sobre un posible fin del conflicto y el debilitamiento de Irán.
Esta volatilidad impacta directamente en la economía argentina, donde los combustibles ya acumulan un aumento del 7% en marzo, con nafta súper en 1.717 pesos el litro en estaciones YPF de Capital Federal. El CEO de YPF, Horacio Marín, reafirmó en redes y streaming que no aplicarán 'cimbronazos' en precios, optando por una estrategia de 'micro pricing' y 'moving average' para atenuar picos y ofrecer previsibilidad a los consumidores.
En nota en vivo desde una estación YPF en Avenida Figueroa Alcorta, el reportero Hernán Nucera reportó precios de 1.738 pesos la súper y 1.955 pesos el diésel. Los automovilistas consultados indicaron que aún no notan el impacto en sus bolsillos, esperando hasta el momento del pago.
El analista Juan Estranoy advirtió que estas subas parciales, sumadas a la estacionalidad de marzo, regreso a clases, carnes y tarifas, podrían impulsar la inflación mensual por encima del 3%. Todo depende de la evolución de la guerra y la ramificación del conflicto, en un contexto de máxima incertidumbre global que incluso plantea riesgos de estanflación.