Trabajadores de Verónica Lácteos en Boulogne bloquean la planta hace tres meses por sueldos impagos de diciembre de 2025, enero, febrero y medio aguinaldo, afectando a más de 50 empleados localmente y 700 en total con plantas paralizadas en Santa Fe. La familia Espiñeira, dueños ausentes, es acusada de vaciamiento para forzar retiros voluntarios con pagos mínimos, similar a lo ocurrido en Sancor y Suipachense.
Los empleados, como Ariel Sánchez y Gustavo del gremio, relatan angustia familiar, venta de bienes personales para sobrevivir y críticas a la empresa por cerrar puertas y culpar a los trabajadores. Exigen contraprestación por su labor y rechazan ser tratados como descartables, destacando que la marca Verónica es de excelencia y apta para préstamos bancarios.
Comparan la crisis actual con la de 2017 bajo Macri, cuando pagaban sueldos en cuotas, y culpan al gobierno de Milei por importaciones que cierran fábricas. Piden intervención estatal para evitar más cierres y resaltan que el gremio los apoya pese a procesamientos como el de Sánchez por piquetes.
Los trabajadores insisten en querer laborar pero con sueldos dignos, recordando que bajo gobiernos anteriores defendieron derechos laborales pese a congelamientos salariales. Alejandro Espiñeira justificó altos salarios como problema, pero ellos lo defienden como necesario para vivir.