Más de 50 trabajadores de Verónica Lácteos bloquean el ingreso a la planta de distribución en Boulogne porque la empresa no les paga salarios desde diciembre de 2025, incluyendo enero, febrero y el aguinaldo. Los empleados viven una situación desesperante, sin poder sostener a sus familias.
La emblemática firma láctea, con más de 100 años de trayectoria, enfrenta una crisis profunda. Los trabajadores denuncian silencio de la empresa y telegramas unilaterales que reducen sus horas de trabajo a la mitad, interpretados como despidos encubiertos.
Voces como Batista, con 40 años en mantenimiento, y Ernesto, chofer de 30 años, exigen soluciones inmediatas y volver a trabajar. El gremio los apoya tras instancias legales fallidas, audiencias en el Ministerio y rechazo previo a un procedimiento preventivo de crisis que buscaba reducir personal.
Dirigidos a la familia Espiñeira, dueños de la empresa, reclaman información clara y pago de lo adeudado. La tensión crece ya que no pueden ingresar y temen por el futuro del depósito.