Los trabajadores del centro de distribución de Lácteos Verónica en Boulogne, Gran Buenos Aires, recibieron telegramas que proponen reducir su jornada a cuatro horas y el sueldo a la mitad, en aplicación de la nueva ley laboral promulgada recientemente, mientras bloquean la planta hace tres meses sin cobrar sueldos ni aguinaldo desde diciembre.
Ernesto, chofer con 30 años en la empresa, relató que debió mudarse con su pareja a la casa de su madre por no poder pagar el alquiler, y que los camiones están parados pese a que los trabajadores son dueños de ellos y solo quieren laborar. Jorge Machado, otro empleado con 30 años de antigüedad, describió la desidia total de la empresa, que pasó de funcionar bien a bastiarse intencionalmente, con camiones sin reparar, dejando a los laburantes endeudados y a sus esposas buscando changas para sobrevivir, ya que tiene dos hijos discapacitados.
Gustavo Campos, del sindicato sección A Capital Federal, confirmó que tras un acuerdo hasta enero, la empresa envió telegramas el jueves intimando a no presentarse y reduciendo salarios sin aviso, mientras ratificaron denuncia en Ministerio de Trabajo de Santa Fe y hoy presentaron otra en Nación ante la doctora Mara Mentoro por lockout patronal, vaciamiento, retenciones indebidas de aportes jubilatorios, obra social y prepagas no liquidados.
Los sindicalistas acusan a la empresa de pretender cansar a los 51 compañeros para que renuncien, en medio de familias que no pagan alquileres, colegios ni servicios, y critican duramente al gobierno de Javier Milei como inhumano e insensible, comparándolo con los 90 y Macri, afirmando que destruye industrias lácteas y otras, afectando el consumo de leche y derivados en todo el país.
Los trabajadores exigen cobrar lo adeudado y volver a laborar, acompañados por compañeros de 52 empresas del radio capitalino, mientras la situación se replica en sectores como alimentación, textil y automotriz por políticas gubernamentales.