La cirujana plástica Tati Siniger, formada en la UBA, miembro de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica y con prácticas en Los Arcos y Lotamendi, explicó que la toxina botulínica bloquea temporal y reversiblemente el neurotransmisor muscular, relajando músculos hipertróficos sin inflar ni endurecer.
Desmitifica abusos que hinchan caras famosas: eso es por fillers como ácido hialurónico, no Botox, que actúa molecularmente para suavizar arrugas dinámicas en frente, entrecejo y patitas de gallo por gestualidad repetida, como doblar una hoja hasta quebrarla.
Ideal para tercio superior del rostro por movimientos miméticos. Trata bruxismo (apretar mandíbula) más allá de placas paliativas, relajando músculos masticatorios potentes entre los 40 del rostro. Bien indicada, es aliada cosmética sin volumen.