Donald Trump afirma que los precios del petróleo caerán rápido una vez destruida la amenaza nuclear de Irán, calificándolo como un precio pequeño por la seguridad mundial, en medio de un año electoral clave para Estados Unidos donde el combustible mide la economía cotidiana como el dólar en Argentina.
Panelistas analizan el impacto: en EE.UU. el precio de la gasolina es el termómetro económico, y Trump lo usa políticamente, mientras se compara con visiones de Bergoglio sobre drama versus tragedia en cambios globales hacia el nacionalismo post-globalización.
La discusión deriva en el fin de la globalización extrema, con ciclos históricos donde el nacionalismo redefine fronteras, posibles fusiones de países como Italia o EE.UU. en el pasado, y contradicciones en occidente ampliado, Atlántico Sur y Medio Oriente.
Critican visiones de Milei sobre fusión de países, enfatizando que el Estado-Nación es pilar cuestionado hoy, con revolución mileísta exportándose globalmente al recortar gasto público, en un mundo que prioriza pueblos sobre estados esclavistas.